«Duda de si me quiere», «Estoy esperando a ver qué decide…»
No se trata de si hay o no sentimientos, sino de si los Sentimientos que Hay son los Necesarios para Construir juntos una Relación de Pareja Sana
«Duda de si me quiere», «Estoy esperando a ver qué decide…»
No se trata de si hay o no sentimientos, sino de si los Sentimientos que Hay son los Necesarios para Construir juntos una Relación de Pareja Sana
¿Eres de esas personas a las que les cuesta desconectar?, ¿te has cogido unos días libres y tienes la sensación de que estás perdiendo el tiempo?, ¿tu entorno no deja de repetirte que “por favor, ¡deja el móvil ya!”?, ¿tu mente no para y te sientes incapaz de bajar el ritmo?…
A continuación, 8 CLAVES que te ayudarán a Darle a tu Cerebro las Vacaciones que Necesita para seguir funcionando con normalidad:
Hace poco publiqué un mensaje en las redes intentando dejar claro que la única opción válida para incorporar un nuevo hábito en nuestra vida (muchas veces en sustitución de otro nada saludable) consiste básicamente en Practicar y Repetir… y practicar y repetir, practicar y repetir, practicar y repetir…
Y no, no me he rayado. Pero es que es frecuente encontrar en las consultas de psicología personas que comentan que “no avanzan”, “no encuentran mejoría” o “no notan que la terapia esté funcionando”. Y al indagar sobre qué está pasando (mientras tu cabeza comienza a repasar rápidamente posibles causas y alternativas, estrategias que aún no se han utilizado, cuestionando tu propia labor incluso) te encuentras con un “si te digo la verdad no he hecho los ejercicios que acordamos”, “no he encontrado tiempo para ponerme”, “¡mira que me he esforzado!, lo hice un par de veces pero yo es que no veo que funcione”… Y aquí es donde toca romper el mito de la terapia como fuente instantánea de felicidad y bienestar, y el del psicólogo/a como un ser milagroso que consigue con unas solas palabras que la vida de alguien gire por completo haciendo que todas sus piezas encajen asombrosamente
Si me hago un arañazo en la mano, desinfecto la zona y me aplico una tirita. Pero, ¿y si ese arañazo es en el corazón?. A diario sufrimos más heridas emocionales que físicas y sin embargo nuestro botiquín emocional anda un poquito escaso
La práctica de la Atención Plena o Mindfulness nos permite dejar de rumiar el pasado y de anticipar el futuro, aprendiendo a dirigir la atención a lo que sucede en el momento presente, con una actitud más amable y compasiva, independientemente de si lo que experimentamos es agradable o desagradable
Nos da la oportunidad de relacionarnos de una forma diferente con nuestro entorno, menos impulsiva, más calmada y con mayor libertad para escoger cómo queremos reaccionar ante las diversas situaciones que vivimos
Mediante ejercicios prácticos te ayudaré a entrenar la habilidad de estar en el momento presente, sin dejarte atrapar por tus sentimientos y aprendiendo a vivir desconectando el “piloto automático”
El Bono consta de 4 sesiones por videoconferencia (Skype) de una hora cada una
Su coste son 150 euros (pago previo al inicio de la primera sesión)
Para más información, contacta conmigo en marta@psicoemocionate.com o en el telf. (+34) 622595544
¿Te llevas un disgusto y asaltas la nevera?, ¿te has puesto mil veces a dieta y mil veces la has abandonado?, ¿tienes ataques de hambre en los que serías capaz de devorar «hasta a tu madre»?, ¿te sientes incapaz de comer despacio?
<<De alguna manera tendré que olvidarte, por mucho que quiera no es fácil, ya sabes.
Me faltan las fuerzas, ha sido muy tarde, y nada más, y nada más>>
Luis Eduardo Aute
Afrontar una ruptura sentimental es un proceso muy doloroso que implica pasar por un periodo de duelo, pues al fin y al cabo significa perder a un ser querido. Además, el sufrimiento no es proporcional al tiempo que haya durado la relación, depende sobre todo del grado de enamoramiento o dependencia creado en la pareja.
Decir adiós puede ser realmente duro (ya seas tú quien ha tomado la decisión o lo haya hecho la otra persona), hay que readaptar la vida que se había creado y replantearse objetivos, ilusiones y darle un lavado de cara al día a día. El problema es que a veces añadimos más sufrimiento y alargamos el dolor de forma innecesaria cuando nuestra mente distorsiona lo sucedido y le añade una carga extra de dramatismo y malestar.
“Si hubiese hecho las cosas diferente no me habría dejado”, “No puede hacerme esto, necesito saber por qué”, “No voy a encontrar a nadie como él/ella, me quedaré solo/a”… ¿te suenan?, son pensamientos muy frecuentes cuando se termina una relación y van acompañados de culpabilidad, sentimiento de abandono, inseguridad, impotencia, tristeza y además tambalean la autoestima. ¿Qué puedes hacer cuando te descubras pensando así?. Plantea argumentos a favor y argumentos en contra de ellos y después encuentra para cada uno un pensamiento alternativo más racional y equilibrado, que te ayuden a ir asimilando lo ocurrido.
“No soy suficientemente atractivo/a (física o personalmente) por eso no he conseguido que siguiera enamorado/a de mi”: el amor depende en parte de atracción mutua, afinidad, admiración…, aunque hay otros factores que también influyen, como la actividad cerebral y la acción química de hormonas y neurotransmisores así como nuestro sistema de creencias, experiencias previas, gustos, necesidades que pueden hacer que nuestra parte más reflexiva nos diga que aunque esa persona nos atrae no nos complementa
“¿Por qué la gente encuentra a alguien para formar su familia y yo no?, no es justo”: Es cierto que algunas personas comparten su vida juntas y disfrutan la convivencia la mayor parte del tiempo, pero ni esto le sucede a todo el mundo ni tener una pareja es cuestión de que unas personas lo merezcan y otras no
“No soy capaz de superarlo”: está resultando más doloroso de lo que pensaba pero ni el dolor viene con una fecha de caducidad determinada ni el que lo que he intentado hasta el momento no me haya funcionado como esperaba significa que no haya cosas que yo pueda hacer para acelerar el proceso, quizás tengo que probar otras alternativas aunque al principio me cueste
“Es terrible que me rechacen, no lo soporto”: a nadie le gusta sentirse rechazado/a pero soy consciente de que no puedo exigir gustarles a otras personas como me gustan a mí, y viceversa. Durante la vida he repetido situaciones de este tipo (cuando me despidieron de aquel trabajo que me encantaba, cuando aquella amiga dejó de hablarme, aquella otra pareja con la que también estaba ilusionada) y las he ido superando, unas con más esfuerzo que otras. Al principio las sensaciones son más intensas pero sé que poco a poco todo termina poniéndose en su sitio
“Es un/a miserable/fascinante…”: mi dolor me hace centrarme en algunas de sus características e ignorar otras. Ni es cierto que sólo tuviera cualidades para admirar ni lo es que sea una mala persona a la que merezca la pena odiar
“No voy a encontrar a nadie más”: cierto que cada persona es única y cada relación también, pero igual que no pude prever que aparecería esta persona en mi vida, tampoco puedo estar 100% seguro/a de que no volveré a enamorarme ni a encontrar alguien con quien me apetezca vivir y compartir

Pistas
Idea clave
Si estás pasando por una ruptura de pareja no te olvides de salvar la relación más importante: la que mantienes contigo mismo/a
![]()
¿Te gustaría tener una Sesión de Psicología?
Prueba la psicología Online (email, videoconferencia) fácil, cómoda y eficaz.
Ponte en contacto conmigo y te informaré sin compromiso
email. marta@psicoemocionate.com telf. (+34) 622.595.544