Las cosas sencillamente han pasado. Incluso si eres una persona afortunada, que pueda reconocer que la mayoría de lo que has vivido ha salido bien, seguro que ha habido momentos en los que la vida se ha salido del plan que tenías previsto. Las expectativas no se han cumplido, los sueños no se han alcanzado o al menos no todos y los acontecimientos se han precipitado de forma inesperada




